martes, 28 de junio de 2011

El Ángel del Apocalipsis

martes, 28 de junio de 2011
William Blake
El Ángel de la Revelación
(c. 1803-1805)




William Blake (Gran Bretaña, 1757-1827)
Acuarela, pluma y tinta negra, sobre rastros de grafito
(39.2 x 26 cm)
Rogers Fund, 1914 (14.81.1)


Blake no ilustra el texto bíblico, sino su origen milagroso. Desde su punto de vista con el espacio naturalista de fondo, la diminuta figura de Juan observa la visión divina que posteriormente registrará, encarnada en la gran figura del ángel, tal vez inspirada en la antigua estatua del Coloso de Rodas. Indicando la fuente de su texto divino, con la mirada hacia el cielo y el brazo en alto, el ángel señala la visión que se despliega sobre su persona: por encima de las piernas de fuego, los siete jinetes, presumiblemente representando los siete truenos del texto bíblico, que avanzan a través de las nubes hasta la base de su manto. El colorido sutil, la técnica punteada de la acuarela y el extenso entramado subyacente a lápiz indican una fecha hacia la mitad de la serie de estas obras de Blake.


APOCALIPSIS 10:1-11
El ángel con el librito


1 Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego. 2 Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra; 3 y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces. 4 Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas. 5 Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, 6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, 7 sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.

8 La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra. 9 Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel. 10 Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre. 11 Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.


Eternidad

Quien a sí encadenare una alegría
malogrará la vida alada.
Pero quien la alegría besare en su aleteo
vive en el alba de la eternidad.

William Blake (1757-1827)
Traducción de Màrie Montand

Fuentes:
© Sociedades Bíblicas Unidas 1960. Versión tomada del sitio: http://www.gentle.org/biblia/

http://bajoelsignodelibra.blogspot.com/2007/04/william-blake-angel-of-revelation-c.html

http://www.metmuseum.org/toah/works-of-art/14.81.1

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